Un juez federal permitió que el plan de reorganización del USDA siga adelante, negando la solicitud de sindicatos de empleados federales y de otros interesados de obtener una medida cautelar para detenerlo.
La jueza de distrito de EE. UU. Susan Illston negó la moción de los demandantes para suplementar su demanda, así como su moción de una medida cautelar preliminar, la cual determinó que era sin objeto.
El gobierno había argumentado que la queja original cuestionaba una orden ejecutiva emitida por el presidente Donald Trump que ordenaba recortes de personal en las agencias federales.
Las nuevas pretensiones propuestas están “muy alejadas del origen de la demanda — un desafío a los recortes de personal al inicio de esta administración” y también afirmaron que la reorganización actual del USDA es “totalmente distinta de sus planes anteriores de recortes y reorganización de la agencia.”
Illston estuvo de acuerdo, razonando que “las pretensiones suplementarias propuestas introducirían cuestiones fácticas y jurídicas distintas en este litigio ya de por sí complicado.”
Los demandantes argumentaron que se les debería permitir suplementar su demanda original “porque sostienen que la actual reorganización del USDA se origina a partir de las mismas directrices impugnadas en la demanda inicial, y afirman que, para la eficiencia judicial, convendría resolver todas las pretensiones de los demandantes respecto al USDA en el mismo litigio.”
Sin embargo, Illston indicó en su fallo que “[n]i la demanda original ni ninguna de las demandas sucesivas impugnan la reorganización actual del USDA.”
En una audiencia celebrada el martes, “los demandantes señalaron que su reclamo jurídico principal que impugna la reorganización del USDA es que viola las leyes de asignaciones para el año fiscal 2026 del USDA y del Servicio Forestal. Como demuestra la extensa argumentación presentada sobre la moción de medida cautelar preliminar del USDA, las reclamaciones relacionadas con las leyes de asignaciones del año fiscal 2026 implican preguntas legales nuevas y distintas acerca de si esas leyes contienen veto legislativo inconstitucional, cláusulas de divisibilidad, interpretación de la historia legislativa, si los demandantes pueden hacer cumplir las restricciones de asignaciones del Congreso, y así sucesivamente—cuestiones que no se plantean en ninguna de las reclamaciones o causas de acción de la demanda operativa.”
La reorganización implica trasladar a empleados de la zona de Washington, D.C., a centros regionales en todo el país, incluidos Kansas City, Missouri; Raleigh, North Carolina; Dallas/Fort Worth, Texas; Fort Collins, Colorado; y Salt Lake City, Utah.