Se espera que las pérdidas económicas se agraven para los agricultores el próximo año ante los altos costos de producción, los bajos precios de las materias primas y márgenes estrechos, según predice el informe de mercados más reciente de la Federación Estadounidense de Asociaciones de Agricultores (AFBF).
El informe anticipa que 2027 será el sexto año de rendimientos negativos para los principales cultivos de campo. Indica que los agricultores que cultivan nueve cultivos principales perderán 32.000 millones de dólares el próximo año, 1.000 millones de dólares más que las pérdidas de este año, si no hay ayuda federal. Se espera que cada cultivo analizado en el informe permanezca por debajo del punto de equilibrio en 2027, en términos por acre.
Las perspectivas para los cultivadores de cultivos especiales no han mejorado, tampoco. Algunos precios de cultivos especializados se han fortalecido, pero el informe señala que precios más altos a menudo iban acompañados de suministros más ajustados, ya que la mano de obra, fertilizantes, energía y otros costos se mantuvieron elevados.
El informe solicita más ayuda económica federal y soluciones políticas a largo plazo para apoyar la economía agraria. Desde julio de 2025, cuando se firmó la Ley One Big Beautiful Bill Act, el informe indica que el combustible, los fertilizantes y otros insumos han seguido aumentando mientras que los precios de las materias primas se mantienen estables. El presidente Donald Trump envió una solicitud de financiación suplementaria al Congreso el mes pasado, que incluye 11.000 millones de dólares para la agricultura. El proyecto de ley de reconciliación 3.0 de la bancada republicana de la Cámara permitiría aumentar el déficit en 12.000 millones de dólares para ayuda agrícola.
Se necesitan soluciones de política a largo plazo además de la ayuda económica federal, señala el informe. E15 todo el año, que ya ha sido aprobado por la Cámara, podría “mejorar la demanda, proporcionar certidumbre y reducir el riesgo de nuevos cierres de granjas”, indicó el informe. También aboga por metas de política a largo plazo como una ley de agricultura de cinco años, reforma laboral agrícola y aumento de herramientas de gestión de riesgos. Una ley de agricultura de cinco años ya ha pasado por la Cámara, y recientemente se presentó en la Cámara un proyecto de reforma laboral agrícola.